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POESÍA DE LOS NÚMEROS, LA

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POESÍA DE LOS NÚMEROS, LA

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• Cerrad los ojos. Imaginad un espacio sin límites.
• Imaginad los movimientos de una partida de ajedrez perfecta.• Imaginad que el número 4 pudiera decirse de muchas maneras diferentes.
• Imaginad los acontecimientos infinitesimales que pueden conducir a que estalle la revolución en un país.• Imaginad una tribu que, por no saber contar, no planea nada que se prolongue más de un día.
• Imaginad a Shakespeare descubriendo el número cero y las dimensiones de una ausencia.• Imaginad que pudierais leer un libro de una infinidad de maneras distintas.

Me llamo Daniel Tammet, y soy sinestésico: percibo los números con colores y siluetas. En mi cabeza, contar es como pasear por un bosque. Tengo diagnosticado, además, el síndrome del sabio: puedo aprender un idioma en una semana, y recitar decimales del número pi durante cinco horas (por eso me dieron un Guinness). De pequeño resolví que, si conseguía reunir suficientes recuerdos y someterlos a un patrón estadístico, podría predecir el comportamiento de mi madre. Los números primos poseen para mí la belleza de la poesía. No entendí lo que me sucedía hasta que conocí a Rain Man (al de verdad). Cada mañana me siento en mi escritorio y me pregunto: ¿y si…?

SKU: 9788416290116 Categoría:
  • Autor: DANIEL TAMMET
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Páginas: 288

Agotado

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Descripción

• Cerrad los ojos. Imaginad un espacio sin límites.
• Imaginad los movimientos de una partida de ajedrez perfecta.• Imaginad que el número 4 pudiera decirse de muchas maneras diferentes.
• Imaginad los acontecimientos infinitesimales que pueden conducir a que estalle la revolución en un país.• Imaginad una tribu que, por no saber contar, no planea nada que se prolongue más de un día.
• Imaginad a Shakespeare descubriendo el número cero y las dimensiones de una ausencia.• Imaginad que pudierais leer un libro de una infinidad de maneras distintas.

Me llamo Daniel Tammet, y soy sinestésico: percibo los números con colores y siluetas. En mi cabeza, contar es como pasear por un bosque. Tengo diagnosticado, además, el síndrome del sabio: puedo aprender un idioma en una semana, y recitar decimales del número pi durante cinco horas (por eso me dieron un Guinness). De pequeño resolví que, si conseguía reunir suficientes recuerdos y someterlos a un patrón estadístico, podría predecir el comportamiento de mi madre. Los números primos poseen para mí la belleza de la poesía. No entendí lo que me sucedía hasta que conocí a Rain Man (al de verdad). Cada mañana me siento en mi escritorio y me pregunto: ¿y si…?

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